Micropigmentación profesional: errores frecuentes que afectan al resultado final
En la micropigmentación profesional, la técnica, la experiencia y el material son determinantes para lograr un buen resultado. Sin embargo, incluso los profesionales pueden cometer errores que influyen directamente en el acabado, la cicatrización y la satisfacción del cliente.
En este artículo repasamos los errores más frecuentes en micropigmentación y te explicamos cómo evitarlos para mejorar tus resultados.
Usar material de baja calidad o no homologado
Uno de los errores más graves es trabajar con:
-
Tintas no homologadas
-
Cartuchos de mala calidad
-
Material sin certificación
Esto puede provocar cambios de color, mala implantación del pigmento y riesgos para la salud del cliente. Utilizar material PMU profesional y homologado es fundamental.
Elegir mal el cartucho de aguja
Cada técnica requiere un tipo de cartucho específico. Usar una aguja inadecuada puede causar:
-
Trazos poco definidos
-
Exceso de trauma en la piel
-
Resultados poco duraderos
Es importante adaptar el cartucho a la técnica (cejas, labios, eyeliner) y al tipo de piel.
Aplicar demasiada presión
La presión excesiva es un error muy común, sobre todo en profesionales en formación. Puede provocar:
-
Sangrado excesivo
-
Mala cicatrización
-
Pigmento mal retenido
La micropigmentación debe realizarse con control, suavidad y precisión, no con fuerza.
No respetar la profundidad correcta
Implantar el pigmento demasiado superficial o profundo afecta directamente al resultado:
-
Demasiado superficial: el color se pierde
-
Demasiado profundo: riesgo de migración y tonos grisáceos
Conocer la piel y controlar la profundidad es clave para un resultado estable y natural.
Falta de práctica previa
Realizar tratamientos sin la suficiente práctica puede llevar a errores técnicos. El látex de práctica es una herramienta fundamental para:
-
Perfeccionar el trazo
-
Ajustar la presión
-
Probar nuevos materiales
La práctica constante mejora notablemente la calidad del trabajo final.
No adaptar la técnica al tipo de piel
Cada piel es diferente. No tener en cuenta factores como:
-
Tipo de piel (seca, grasa, sensible)
-
Edad
-
Estado de la piel
Puede provocar resultados irregulares y mala cicatrización. Adaptar la técnica es esencial.
Descuidar la higiene y los protocolos
La falta de higiene afecta tanto al resultado como a la seguridad:
-
Uso incorrecto de guantes
-
Material no desechable
-
Falta de protección del equipo
Respetar los protocolos garantiza tratamientos seguros y profesionales.
No informar correctamente al cliente
Una mala comunicación genera expectativas irreales. No explicar:
-
El proceso de cicatrización
-
La pérdida inicial de color
-
La necesidad de retoques
Puede provocar insatisfacción aunque el trabajo esté bien realizado.